Saturday, March 23, 2013

Cónclave Papal

El Papa es la máxima autoridad de la Iglesia Católica, lo que conlleva una serie de obligaciones, tradiciones por lo que los cambios sucedidos en los últimos días en el Vaticano son motivo para reflexionar. Considero que la decisión de Benedicto XVI de dejar su cargo porque sintió que sus estudios y su edad le impedían realizar su trabajo de forma adecuada. Hay que tener valor para decirle al mundo lo que la mente y el corazón te piden, y él renunció porque pensaba que era hora que se realizaran cambios al interior de la iglesia. Quizás muchas personas dentro del Vaticano y ciudadanos del mundo pensaron que se retractaría y continuaría su misión como representante de Cristo en la Tierra, y él no lo hizo porque estaba convencido de su posición. Encuentro que a veces la vida nos pone a todos a prueba y Benedicto XVI tuvo la suya en estas últimas semanas. Después de formalizar su renuncia, la pregunta giró en torno a que hacía como 600 años que no había un Papa para la celebración de la Pascua y si la situación se repetiría este año. Todo esto, sin siquiera conocer si habían candidatos que pudieran ejercer ese cargo o que se pudiera elegir a un Papa en un par de semanas. Esta semana se realizó el Cónclave Papal en el que se decide quién se convertirá en el nuevo Pontífice, y si hay una decisión, los ciudadanos del mundo ven salir humo blanco del recinto. Debo confesar que no me sé todos los nombres de los candidatos, pero cuando supe que el nuevo Papa Francisco era argentino, tuve la sensación de que él era el adecuado. Ayer, mientras leía la Revista del Sábado de El Mercurio (en Santiago, Chile)me encontré con un artículo sobre el libro de la vida del Papa Francisco, donde se remontaba a sus orígenes italianos, la decisión de su padre de que su hijo tenía que empezar a trabajar a los trece años a pesar de que no pasaban por dificultades económicas le ayudó a desarrollar su carácter. Completó sus estudios escolares y determinó que su vocación estaba en la Iglesia, por lo que comenzó a realizar el Seminario, confesando que sus padres esperaban que se dedicara a otra cosa, y finalmente terminaron aceptando su decisión. Un Papa que ha estudiado Literatura, que le gusta el tango, que ha estudiado Filosofía y que sepa hilar sus pensamientos y comunicarlos de manera que todos puedan entenderlo, es esencial para esta vocación. Su sencillez, su modo de enfrentar la vida muestra que su brújula está en la dirección correcta; que esperaremos ver situaciones nuevas y que tiene el corazón puesto en lo que será su trayectoria. Yo siento que el nuevo Papa tiene un gran aliado, el trabajo como un medio para que las personas seamos plenas, y no que las personas vivan para el trabajo. Si el trabajo es un medio, podremos disfrutar de las cosas que nos gustan, de dedicarnos a pasar tiempo con nuestra familia, a practicar deporte, entonces seremos capaces de darnos cuenta de lo que pasa en nuestras vidas. Si por el contrario, si todo lo que somos gira en torno al trabajo y en la remuneración que esperamos obtener de él, ponemos nuestra vida, nuestras aficiones, nuestras relaciones, nuestra forma de descansar o de hacer ejercicio en un segundo plano, puede convertirse en algo muy difícil de hacer; es un camino cuesta arriba, empinado y al dejar que el trabajo se apodere de nosotros, también dejamos de preocuparnos por nosotros mismos, por nuestra sanidad mental, física y espiritual. Me gusta su mensaje y tengo fe y esperanza de que su trabajo traerá consigo cambios, y podremos ver los nuevos desafíos que tiene la Iglesia en el siglo XXI y que dará lo máximo de sí para llevarlos a cabo.

Matrimonio José Ignacio Maturana y Catalina (Parte 1)

Cuando Alejandro Cuevas se casó a mediados de diciembre pasado, Mónica repartió las invitaciones para el matrimonio de José Ignacio, y sabía que mi mamá estaba invitada junto a sus hermanos y hermanas, y primos de la misma edad que el novio. Unos pocos días antes del matrimonio, después de haber ido con mi mamá de compras del supermercado, me puse a ver qué podía almorzar (después de todo, era jueves, y mi mamá fue a la casa de Mely a almorzar porque estaba la Tatú en Chile). Iba a hacer algo de arroz por si Denise se despertaba, y al abrir la despensa, vi un resto de cous cous que había quedado de Puerto Velero, así que lo preparé, me hice una palta y un tomate, lo junté todo y creo que había un pedazo de carne, si mal no me acuerdo. Estaba sentada en el comedor y recibí una llamada al celular de mi mamá para decirme que la Mely quería saber si yo podía acompañarla al matrimonio porque Pedro se iba yendo el sábado fuera del país. Yo no tuve ningún problema en decir que sí (a mi mamá, primero...lo voy a contar todo más menos en orden)y me volví a sentar, y mi mamá me llamó de nuevo para decirme que su prima Maíta quería conversar conmigo sobre un trabajo para ayudarla en un proyecto que estaba haciendo (coincidentemente vivimos en el mismo edificio; ella en el séptimo y nosotras en el duodécimo), y después de ese último llamado terminé de almorzar y me tomé una taza de café. Fui al departamento de la Maíta, y debemos haber estado entre 40-45 minutos conversando y subí de nuevo al mío, muy interesada en lo que me acaban de encargar. Llamé a la Mely a la casa, al celular y bueno, como no me contestó nadie, le mandé un correo diciendo que con gusto aceptaba ir con ella. Entre tanto, llegó mi mamá y me cuenta que el viernes anterior, unos días antes que Loreto partiera de vuelta a Barcelona, la Mely me había llamado al celular para preguntarme si podía acompañarla (quedé como "plops, exijo una explicación....y luego me puse a pensar, y la verdad es que desde la salida apurada de Puerto Velero a Santiago, todas las cosas que tenía que dejar lista mi hermana antes de irse, era perfectamente natural que se le hubiera olvidado contármelo). Ya me salí del tema, y para la próxima, si por casualidad me llaman al celular y contesta alguien que no soy yo.......que pase el mensaje y yo devolveré el llamado lo antes posible. Luego llegó el viernes y para qué decir que me miro las uñas de las manos y los pies, y las tenía algo desastrosas. Llamé a Ester pero ella estaba ocupada todo el día y bajé a una peluquería que estaba cerca de mi casa. Eran como las doce y media, igual tenía hambre, y fijé la hora a las tres y media. Almorcé, bajé a la peluquería, y me dicen que se habían atrasado un poco y que si me importaba esperar un rato (una media hora más menos); no tuve ni que pensarlo, dije que la cancelaba porque prefería irme a comprar ropa para el matrimonio con Fernanda (por expresa orden de Loreto), y las uñas me las haría yo no más. Fuimos con Fernanda al Parque Arauco, y como justo era el día de la mujer, casi todas las tiendas estaban con algo de descuento. Empezamos por Almacenes París, luego por Zara, Warehouse (aquí miramos, no compramos nada) y pasamos a Umbrale. Entramos y Fernanda ve un vestido que se veía espectacular (y que yo pensé que podía ser un poco largo), y le comenté que como estaba probándome vestidos, también tenía que probármelos con zapatos, así que fui al mesón de los zapatos de la tienda y había un solo par con mi número, lo tomé y partimos al probador. Me puse el vestido y los zapatos, y todo me quedó "perfecto" (es raro encontrar la combinación ideal de una, generalmente yo tiendo a probarme mucha cosa y después saldrán un par de cosas más). Una pasada por Falabella para ver las últimas cosas para completar una tenida de entrevista, probarse los últimos vestidos y tomar la sabia decisión de que tenía que volver a Umbrale y comprar la tenida porque ninguno de los otros vestidos que me probé me quedaba igual que ése. Fuimos y Fernanda se entusiasmó con unos aros triangulares (¿o fueron los largos?, ya ni me acuerdo, en realidad) y nos fuimos a tomar un cafécito en Juan Váldez, por lo que subimos al tercer piso y nos encontramos con un mercado gourmet arriba y antes de ir físicamente a comprar el café, nos entusiasmamos y probamos mostaza; yo fui a ver qué más había y me dieron un paté de emú (exquisito) y al juntarme de nuevo con Fernanda, ella decidió llevarse una mostaza para la casa. Estábamos tomándonos un café y un jugo, y de repente veo a Juanpi Rosso con María Paz, nos saludamos y le conté que iba al matrimonio de José Ignacio Maturana al día siguiente con la Mely. Ellos iban en busca de un refrigerador, así que nos despedimos y terminamos comprando una cartera, el último ítem que quedaba en mi lista (no fue la que llevé al matri, por si acaso). Pasamos a Almacenes París que estaba a punto de cerrar y la señora que nos atendió se veía bastante cansada y se demoró un rato en hacernos la cuenta de la última compra, y salimos hacia los estacionamientos. Ahí fue cuando Fernanda y yo nos acordamos que había que pagar, y no había un cajero cerca...de vuelta al mall y no había plata en los tres primeros cajeros que encontramos, (por suerte que en el próximo si había), saliendo unos pocos minutos después de las nueve. Pasamos a buscar a Pedro y de ahí al departamento y nos preparamos unos ricos panes (bien gourmet diría yo).

Thursday, February 28, 2013

Cumpleaños Mamá

Nombre: Margaret Fecha cumpleaños: 25 febrero Lugar: Puerto Velero, IV Región, Chile El cumpleaños de la mamá cae justo el día lunes, así que decidimos que la celebración se haría el sábado 23, aprovechando que está Loreto; a último minuto se cambia para el 24 porque Cristóbal avisa que llega el sábado. Se hará un rico asado en lugar habilitado en Puerto Velero, lo que amerita un viaje a La Serena a comprar carne, costillar de cerdo, salchichas,chorizos, mayonesa, bebidas, vino tinto y blanco; y por supuesto, a la feria para las ensaladas y postres: porotos verdes, cebollas moradas y blancas, lechuga, apio, palta, tomate, ají, papas;ciruelas, duraznos, pepino dulce, frutillas. La torta la traerá Julio Ellis, junto a platos y cubiertos desechables, dos bolsas de hielo, y las velas. El día domingo, temprano, la mamá empieza a hacer el pebre, con unos tomates jugosos, una cebolla morada juguetona, un poco de ají, cilantro, sal, pimienta, aceite de oliva: una deliciosa combinación para chuparse los dedos. También ha puesto a cocinar las papas; ha picado los rabanitos y los ha aliñado, la ensalada de porotos se luce mientras los porotos verdes saborean los jugos y condimentos. Después entra Isabel a la cocina, cortando primero el apio en pedazos chicos -y la mamá pone una fuente con agua para que no se ennegrezcan, más jugo de limón y limón a la mitad adentro-, luego la palta -intervención mamá: córtalas por la mitad,saca una cuchara y las cortas más fácil, así mostró Jamie-, un poco de nueces y luego se juntan todos los ingredientes más aceite de oliva, sal, pimienta; otra ensalada que grita "cómeme". Después sigue con las papas cocinadas con romero, jugo de limón, mayonesa, sal, pimienta y la mamá le agrega unos trocitos de zanahoria: una ensalada alegre. Luego se pone a hacer la ensalada de frutas partiendo por la sandía que está en el refrigerador, que está arriba de un plato con la tabla para cortarla en pedacitos. Comienza a picar -mamá interviene: "Isabel, tienes que poner la cáscara hacia abajo para que no se resbale y ahí sale más fácil para picar-, Isabel piensa a sus adentros "ya po, mamá, si también he tenido clases de cocina". Luego van las ciruelas y los damascos lavados, con cáscara y cortados en pedacitos; se parte y se lava un pepino dulce, se pican las frutillas en rodajas al igual que el plátano en una fuente grande. Entre medio llega Loreto y comienza a poner en mesa del comedor las ensaladas que están listas en los envases plásticos, a sacar los vinos, los tenedores, vasos, copas, cucharas, cuchillos, mayonesa, ketchup -y los va metiendo en cajitas o bolsas para que puedan ser llevados fácilmente-, servilletas, toalla nova. Después entra Cristóbal que empieza a cargar con la ayuda de Pedro lo que está en la mesa, la parrilla y el carbón. Loreto se une al auto y van al lugar de la celebración. El resto todavía en el departamento viendo lo que falta, o se están levantando, y ya son como las una de la tarde. Llega Julio y con él parte Isabel y mamá en auto. El lugar de los asados se llama "Los Pimientos" y Loreto se pega un par de viajes más al departamento, porque claro, no falta que se quedan los fósforos, el papel de diario, las cervezas que no se echaron porque estaban en el refrigerador, algo donde poner las cosas para el picoteo. Llegan Gonzalo, Eli, Álvaro y Paulina saludando a la cumpleañera y al resto de la familia. Al poco rato llega Gonzalo con Graciela y Trini; luego vendrían Denise y Diego, Loreto, Fernanda y Pedro. Gonzalo se pone a ayudar a Cristóbal con el fuego del asado, mientras Loreto prepara los piscos sour -algunos solamente con menta, y otros con un toque de pomelo), Isabel ofrece bebidas y pasa cervezas a los que quieren, Denise y Diego se sirven solos. Isabel algo nerviosa, propone el primer brindis por "Margaret, cuñada,suegra, madrina, y mamá, en tu honor levantemos los vasos por este día tan especial". Mamá se emociona un poco, y todos a tomar un sorbo de la bebida que tienen en sus manos. Empiezan las conversaciones por todos lados, mientras se pone la mesa con los manteles y ensaladas -finalmente se opta por irse a un lugar más protegido del sol. Salen los chorizos y salchichas que se comen solas o con marraqueta y pebre, mientras la carne, el costillar y el pollo se demoran en hacerse -y al final es lo que más se come. Se sientan todos a la "Mesa Té Club"-bautizada por Loreto- y salen los platos desechables y van saliendo distintas carnes y ensaladas de acuerdo a lo que le gusta a cada uno. Luego van saliendo los vasos y copas con bebida o vino hasta que estamos todos comiendo. La retirada de los platos es más fácil, en un recipiente plástico se ponen los cubiertos y los platos van directamente al tarro de la basura. Isabel, Pedro y Fernanda se escabullen para buscar la torta, ponerla en un plato bonito y a ponerle las velas -Fernanda saca su cámara de fotos antes para llevarse el recuerdo de la torta sin nada arriba-, pero corre mucho viento, por lo que la torta se traslada directamente a donde está sentada Margaret y se van prendiendo de a poco, luego un "Feliz Cumpleaños" coreado por todos, apagado de velas y vienen las fotos: la mamá con sus hijos, luego de todos juntos -por partida doble porque la mamá cerró los ojos en la primera. Isabel corta la torta y reparte a los que quieren, se sirve ella con un poco de fruta y después todos a ordenar para llevarse las cosas sucias al departamento y como hace calor, para irse a la piscina, al mar o descansar. Vuelve la mamá y se saca la mesa del comedor para afuera y se van poniendo las tazas y cuchillos y demás para tomar unas ricas onces. Gonzalo, Graciela y Trini se despiden porque tienen que hacer las maletas para irse el lunes temprano a Santiago, así que el número de invitados se reduce. Se escuchan unos gritos como si a alguien le estuvieran pegando y en un momento Loreto sale y se da cuenta de que es Álvaro, que se ha quedado atrapado en el ascensor. Sale mamá, Eli, Paulina e Isabel y tratan de tranquilizarlo mientras se va a buscar ayuda. Isabel baja al tercer piso y encuentra a un guardia, quién procede a cortar la luz para que se abra el ascensor, y no pasa nada. El guardia llama a otra persona y al abrir la puerta del ascensor en forma manual se da cuenta que está en el entrepiso. Vuelve a apagarse el ascensor, y esta vez el ascensor baja hasta el uno, e Isabel lo sigue para ver si se abre y ver cómo está Álvaro. La puerta se abre menos de medio centímetro y entre los dos guardias intentan abrir la puerta, que había quedado mal cerrada, por lo que deben usar bastante fuerza para que finalmente Álvaro pueda salir. Todos tranquilos suben por las escaleras hasta el cuarto piso y nos sentamos a tomar onces. Isabel sale un rato porque no se siente bien, aunque puede escuchar las conversaciones en la terraza; como unos diez a quince minutos aproximadamente, entra Loreto con Eli y Paulina para mostrar los pañuelos que está vendiendo; Isabel se anima y parte con todas ellas a ver las fotos que le sacaron a Fernanda como modelo y terminan viendo todas las fotos del viaje a Pan de Azúcar que se sacaron. Mamá trae su Ipad y muestra las fotos del crucero que hizo con Julio. Cada uno sigue conversando y entre tantas cosas ya dan como las diez de la noche y llega Cristóbal con un Bou Barreta -pisco de la tercera región, de los buenos-, hielo y Coca-Cola. Como a las diez y media se vuelven a La Serena Gonzalo, Eli, Paulina y Álvaro, y por último, Julio. A las once está mamá, Loreto, Isabel y Cristóbal conversando afuera mientras esperan el llamado de Julio que ha ido a Turbus a comprar los pasajes para los cuatro que se van el lunes a Santiago: Denise, Fernanda, Pedro y Diego. Como Cristóbal parte en avión a las cuatro de la tarde (en el aeropuerto tiene que estar a las tres), la mamá dice que nos vayamos a acostar, pero Cristóbal no ha terminado su pisco y sin darnos cuenta, pronto son las doce. Isabel saluda a la mamá, y todos dicen que está adelantada unos minutos en cuanto al resto, y después la saludan los que están en la terraza. Isabel no resiste la tentación y le trae su regalo; Loreto se entusiasma y le entrega el segundo regalo: un vestido verde de Zara espectacular, Cristóbal no se queda atrás y hace entrega del regalo de la consuegra (un café de grano molido Juan Váldez), de Ligia (chocolates Varsovienne) y de él (unos aros azules que combinan a la perfección con el vestido). Todo el mundo a dormir. El día lunes se prepara un rico desayuno para los que están despiertos, con el café Juan Váldez recién preparado, pan tostado, huevos revueltos, cereales y frutas. Se sientan mamá, Cristóbal, Loreto e Isabel; más tarde aparecen Fernanda y Pedro, que comen torta. Mamá parte con Cristóbal y Pedro a darse un baño en el mar, Fernanda y Loreto parten a la feria de Tongoy e Isabel se viste y ordena un poco. Como a las una están Julio, mamá, Cristóbal, Loreto, Fernanda, Pedro, Diego, Denise e Isabel en los autos para irse a almorzar a El Pequeño. Cada uno pide lo suyo y Margaret comenta que por favor no le hagan que le canten con un pedazo de torta, pero Isabel va al baño y al salir aprovecha para ver las tortas que hay disponibles y espera con paciencia a la mesera para pedirle una torta de panqueque chocolate y una vela encima. Ya son pasadas las dos y todos se quieren ir, Cristóbal parte a pedir la cuenta y regresa al rato porque "parece que falta algo". Llega la mesera con la torta, todos le corean "Feliz Cumpleaños" y los que se van parten hacia Serena. Te quiero, mamá y que vengan muchos más

Thursday, February 14, 2013

Valentine´s Day

Today is Valentine´s Day. I was at the mall earlier today and there were plenty of reminders of giving something to the person you love. I believe that you show people that you love them every single day, and not just today.We are constantly being aware of ads saying that you should buy this or that right now before the offer ends. Is it really important? The problem, I think, is that people like me feel tempted and it´s hard to say no. I have to have quite an amazing strength to walk away. I tell myself that I have bills to pay, I can´t owe more money to the credit card company, I can place it in a mutual fund, and the hardest one of all, it´s not my money (that´s the one I use when I am in charge of my apartment and have to buy food, bus tickets and everything for a specific time, let´s say two or three weeks). I have to say, though, that I feel great when I am able to walk through, and bad when I cave. Hope that sharing these with you will help you somehow, and if you have any tips for me, feel welcome to let me know.

Friday, February 8, 2013

Mi Presentación

Quiero trabajar en un lugar que se dedique a la investigación y/o edición de textos en el ámbito humanístico. Viví en el extranjero, lo que me ayudó a entender a las diversas prsonas que conocemos, ya sean compañeros de trabajo, amistades o pareja. Nos asustamos frente a las puertas que se cierran y las que se abren, ya que nadie nos dice qué rumbo tomará nuestra vida. Estoy convencida de que siempre se puede aprender de ellas, porque pondremos nuestro mayor esfuerzo en descubrir las oportunidades que se nos ofrecen, que nuestros errores nos hacen más fuertes y también nos preparan para enfrentar situaciones difíciles. Ponerse en el lugar del otro es como caminar por la orilla de la playa mientra la suave arena se hunde y deja nuestra huella,el agua tibia que viene y va nos anima a seguir adelante, y sentimos una suave brisa de aliento que nos conforta. Vamos descubriendo a través de otros lo mejor de nosotros y sabemos que juntos haremos un mundo mejor. Creo que si somos honestos, responsables, nos preocupamos del otro encontramos una nueva fuerza que nos llena de vitalidad. Aprendemos que las sendas de la vida se hacen trabajando juntos, a pesar de nuestras distintas personalidades y filosofías de vida. Las palabras son una hermosa sinfonía compuesta por las graves notas de la gramática, las agudas de la puntuación y el silencio de la ortografía; son herramientas que nos transportan a nuestro pasado y presente, nos llevan hacia nuevos horizontes, a indagar más sobre un tema que nos interes, nos llevan a lugares que nuestros pies no han tocado, nos enfrentan con nuestra propia humanidad y nos permiten que nuestra imaginación se alce al vuelo. Cumpliendo la meta de presentar y defender la tesis para obtener el grado de Magíster en Artes y Humanidades de la Universidad Gabriela Mistral, podré ser fiel a mi filosofía de que que debemos investigar más allá de los conocimientos habituales y enfrentar con valentía los que nos hace ser especiales.

Saturday, January 19, 2013

Haciendo mermelada de damascos

El miércoles pasado me preocupé de sacarle el cuesco y partir todos los damascos que estaban a punto de echarse a perder, pesarlos, agregarles el azúcar y dejarlos toda la noche para hacer mermelada al día siguiente. El jueves me desperté temprano y me propuse hacer la mermelada. Prendí el fuego y fui a mi pieza a buscar algo que se me había quedado, y cuando vuelvo a la cocina, la mermelada había subido y dejó negra la olla. Rápidamente bajé el fuego y lo estuve chequeando en forma regular por una hora. No quedó totalmente quemada como le había pasado a mi mamá un par de días antes, pero quedo oscura aunque igual quedó buena. Obviamente que no está para ponérsela a algún queque o torta para vender, se puede comer igual.
Creo que esta es la segunda vez que hago mermelada sola, pero no me voy a rendir. Seguiré haciendo mermelada hasta que me salga bien.

Wednesday, January 16, 2013

Openstar Las Condes

Creo que esta fue la primera vez que veo una película al aire libre. Había querido ir a algunas versiones anteriores, pero por alguna razón u otra, no lo hice. Y claro está, esta vez quedaban las últimas películas de enero. Después hay que decidir qué película ver, que en mi caso eran unas extranjeras y otras norteamericanas. A mi mamá no le había gustado una, así que se convirtió en la primera eliminada; luego miré los actores y las tramas y me quedé con una francesa titulada "Rompecorazones".
Compré las entradas como a las una de la tarde, porque sino iba a perder como en la guerra....(para cuando llegamos al Parque Araucano, las entradas estaban agotadas). Fuimos cuatro: Pilar, María Eugenia, mamá y yo.
Pasamos los tickets y adentro ofrecían algunas cosas para degustación y otras para comprar. Mamá y María Eugenia fueron por unos vasos de vino mientras yo cuidaba las cosas, y después fui a hacer cola en las cabritas...(no saben lo larga que se me hizo la cola porque he comido ya tantas que el simple olor me desespera). Después, obviamente, fui a darme una vuelta. La primera parada fue en un lugar donde vendían milkshakes y al precio de $2500 no me sentí tentada, así que fui al stand de Spacio 1 por un combo de café y dos medialunas y una botella de agua mineral sin gas. Gasté casi  $2000 y me quedó claro que la única decisión acertada fue la del agua mineral (el café estaba bien, pero las medialunas estaban frías y con algo de gusto a dulce....nunca más). Caminé un rato hasta que comenzó a llenarse de gente.
Igual que en un cine de adentro, mostraron las dos películas que quedaban por verse, un par de comerciales y luego empezó la función.
Una comedia romántica en la que me maté de la risa, quedé maravillada por lo hermosos paisajes que mostraban, lo disparatado del negocio que tenía, la amiga inesperada, los mafiosos...
En pocas palabras, una comedia que me entretuvo y que de alguna manera refresca la mente porque son personas como tú o yo, comunes y corrientes, que se enredan y desenredan como una madeja de lana. De esas que te hacen renacer de nuevo, como la suave brisa del verano (no por la trama, sino por la manera ingeniosa de hacer una película buena, pero que no cansa porque siempre tienen una mirada distinta; no de esas que al principio son buenas y que después todas terminan copiando, y se pierde la magia por un tiempo hasta que vuelve otra que reinicia ese ciclo).
No les voy a contar más de lo que se trataba, solo voy a recomendarles que la vean. Espero que les guste como me gustó a mí.