Tuesday, June 23, 2020

Solsticio de invierno

¿Quién se hubiera imaginado estar este invierno en cuarentena? Han pasado ya tres meses desde que el coronavirus o covid-19 irrumpió en nuestras vidas aquí en Santiago. He tenido que acostumbrarme a usar mascarillas tanto en lugares públicos como en el edificio en el que vivo. Si antiguamente escuchaba el sonido de las sirenas como algo inusual, ahora tan solo sentirlas me enerva la piel. Y si a eso le agrego el sonido del helicóptero, me dan ganas de salir corriendo.
El pasado 20 de junio fue el solsticio de invierno. El solo hecho de pensar en que la otra mitad del planeta está en verano, me parece que viviéramos en dos mundos distintos. Me dan ganas de que fuera al revés. El frío que se cuela en mi pieza me devuelve a la realidad. Me pongo a pensar en cuánto me gustaría ver llover, y me acuerdo de ayer porque veo la cordillera nevada, y me acostumbro a la idea de ver el sol con un frío que se cuela entre mi ropa. Y a la vez, desearía estar metiéndome al agua con el rico sol del verano.
Pero el virus sigue sus propias reglas, dejándonos en un estado de incertidumbre total. Nos cuesta proyectar hacia adelante porque no sabemos cómo se va a comportar. El simple hecho de no saberlo nos tiene a todos con un stress o ansiedad, como sea que quieras llamarlo. Nos cuesta estar encerrados en un solo lugar, lo que sumado al hecho de que tenemos un par de permisos a la semana, nos vuelve irritables, con ganas de estar en otra parte -yo pienso en las buenas caminatas en el parque o la playa- o disfrutar de la compañía de otros miembros de la familia. Ahí me pongo a pensar y siento que si yo me cuido, puedo también cuidar a los que me rodean y vuelvo a darme ánimos.
Uso este tiempo haciendo cosas que normalmente no les dedico tanto tiempo, tomando cursos o probando cosas nuevas pensando en que saldremos de esta. Es cierto que muchos lo están pasando mal, eso no lo niego, por lo que hay que comenzar a ver las cosas de forma diferente. Creo que las cosas ya no volverán a ser las mismas, y hay que concentrar nuestros esfuerzos en lograr una sociedad mejor para todos.

Wednesday, December 4, 2013

Taller de Cuenta Cuentos Avanzado

Hoy fue un día totalmente emotivo en la Biblioteca Pública de Quinta Normal. Presentamos nuestros cuentos para la muestra final del viernes y después seguimos a una convivencia, en donde hicimos un "amigo secreto" contando cuentos. Desde Sebastián, que fue el que partió primero hasta Pablo, se desplegaron cuentos tras cuentos que iban de cierto modo dedicados a la persona. Pronto, una vibra de buenas emociones que llegaron hasta el borde de las lágrimas. Al principio, cuando recién empezaba este trayecto, buscaba una manera de compartir cuentos con los niños y a través de todo este tiempo, además de aprender mucho de los profesores titulares (Luis y Carolina), ayudantes (Consuelo y María José), profesores de canto (Sofía), las clases con Marco Yavar, Pablo Abarca y con Luis Gabriel Moreno, así como también de mis propios compañeros, encontré a un grupo de amigos. Desde las primeras prácticas hasta la última que me queda (voy a la Fundación Las Rosas el domingo), he hecho cosas que en algún momento no me atrevía a hacer. Sebastián recordó cuando improvisamos en el Colegio Amanda Labarca y él dijo que si yo no lo hubiera, de cierta manera, incentivado a hacerlo, él tampoco lo habría hecho; frente a eso yo respondo que si Sebastián no me hubiera seguido, yo creo que tampoco me hubiera atrevido. Los que estuvieron conmigo en el Liceo Rafael Sotomayor el semestre pasado, lo puedo comparar con nuestra experiencia en el Jardín Infantil Kunqunita, en Providencia. Ver la alegría de los niños prestando atención a nuestras palabras, a nuestros movimientos, a seguir nuestras canciones o lo que fuera que les pedíamos y ver esos ojos llenos de alegría. También ha sido emocionante ver como los padres que nos han visto se han contagiado con nuestros cuentos y leyendas, algo que es bien difícil de explicar, una inmensa alegría que se contagia por todas partes. Cada vez que alguien ha actuado en diversos escenarios ha dejado su marca, algunos como Pablo con su "hijo mío, ¿me llevarás de un lugar a otro cuando yo sea viejito?", Antonio con su Tiranosaurio Rex come-computadores, la hada de Claudia Rojas, el traje de pájaro de Laura, Amador con su clase de ciencia, Claudia Contreras con el todavía no estrenado "¿Qué estoy haciendo aquí? ¿aquí aquí aquí aquí?, Sebastián con la magia del cuento que le regaló Antonio (que dejó a más de uno con la boca abierta), Carolina con su cuento y su pegajosa canción de pócima, Estéfani con el cuento del viejo que se encontraba a una hormiga y "se abrió el cielo, cayó un rayo y una luz enceguecedora" tiene una magia especial, Evelyn con sus cuentos del sur que le fluyen sin ensayarlos mucho, Verónica que apenas alzaba la voz hoy contó su versión de las "Arañas y la Navidad" con una fuerza gigantesca, María José con su leyenda de las luciérnagas en el encuentro de egresados en Quinta Normal, y yo hasta el momento creo que lo mejor que he logrado ha sido la leyenda de la lluvia. Debo haber llorado mil veces esta tarde, pero no de tristeza, sino de emoción porque cada uno de nosotros aporta algo distinto al grupo. Aprovecho también para agradecer sus gestos de cariño con la organización y la recopilación de las clases, y creo que tenemos un buen futuro adelante. Comparto con Claudia la idea de juntarnos semanalmente y seguir aprendiendo, y de seguir aprovechando nuestros talentos en este arte del Cuenta Cuentos. No podemos dejar que este grupo se divida, creo que tenemos una química especial entre nosotros, por lo menos yo así lo he sentido cuando me han "tirado a los tiburones" (en el buen sentido)y de alguna manera u otra alguno de ustedes ha sido mi motor impulsor para varios de mis cuentos y arreglos a ellos. Este trayecto ha sido mágico, poderoso, emotivo, liberador. En lo personal, reconozco que me cuesta mirar a los ojos a las personas y de alguna manera u otra, gracias a todos ustedes (ese constante comentario)que me han ayudado hasta el momento, no sé dónde estaría ahora. Esta Escuela de Cuenta Cuentos de Quinta Normal necesita mantener prendida esa llama que nos une, algo tan especial y poderoso, que nos impulsa a esforzarnos más, a enfrentar cada desafío con la audiencia, a sacar el mejor provecho de cada una de nuestras capacidades para que nos cuentos sean mejores, es lo que me motiva a escribir esto. Agradezco del fondo de mi corazón a nuestra profesora Carolina por todo lo que ha podido hacer con nosotros y le deseo lo mejor en esta nueva etapa que comenzará en un tiempo más, por esa agudeza que la ha caracterizado en cada una de nuestras muestras en las clases y su forma de enseñarnos, me hacen darme cuenta cada vez más de que fue muy bueno que tuviéramos la oportunidad de ser sus alumnos.

Saturday, July 6, 2013

Ask him out or Asking me: something to think about

I have a confession to make: when it comes to making male friends, things seem to be working out so far, but as it comes to date, I´m a complete mess. I freeze, don´t know what to say and then I make myself aware that my behavior might reveal things that I don´t want to, yet. There is someone I like that I´ve known for the last couple of months. At first, he was just a friend and then it became something else. And I´ve been tempted to ask him out a couple of times, but when it comes down to actually do it, the words don´t come to me. Nowadays, there are more women who have been straight-forward and ask their men out, and I think it´s great for them, and then I start to wonder whether I have said that if I like someone hard enough, I´ll never let him get away too many times to mean them, or I just simply chicken out when I´m on that position. I thought it would be easy, but then again I remind myself that my past experiences haven´t been that great: there´s always the one that got away, and truth be told, I didn´t even notice the signs that were in front of me; well, there was no relationship at all and I became aware of it just a couple of years ago, so it kind of hurts a little, but hey, there´s nothing I can´t turn back time, so he`s just a memory of what could have been and I believe it´s not healthy to dwell on that subject. Now, the second one, I only knew him for like a week. I liked him a lot and I was brave then, so just as he was leaving I wrote down in a piece of my paper my name, my cell number and my e-mail because he was going to be living in my city for a year while he was preparing himself to be a sommelier. I did not even get a hi or a call...I don´t think he really was interested in me at all. And right now, well I´m debating whether I should ask him out, ask some of my female friends or male friends to see whether what I believe it´s real or if they get a sense that he likes me too, or if he would ask me out, and I have a few weeks to sort it all out. If there is anyone out there who has faced a similar situation, I´d appreciate any advice you can give me, because I don´t want to feel like I´ve done nothing to get his attention. I only hope (and wish) that his behavior towards me shows that he cares and maybe we´ll go out on a date. That´s all for now, just something I was thinking today.

Tuesday, July 2, 2013

Taller de Cuenta Cuentos: Liceo Rafael Sotomayor, Las Condes

A principios de abril encontré en El Mercurio, casi por casualidad un aviso sobre un Taller de Cuenta Cuentos patrocinado por la Fundación Mustakis.No sé si habrá sido el destino, pero cuando elegí ir a la Biblioteca Pública de Quinta Normal, lo hacía con la convicción de volver de nuevo a contar cuentos como lo había hecho cuidando niños cuando tenía unos quince años. Un Taller que mezcla el movimiento, el teatro y la narración con el fin de promover la lectura en los niños, y al mismo tiempo,de ser una fuente para que se mantengan las tradiciones, los cuentos chilenos, toda esa idiosincracia chilena que nos hace ser como somos. Me acuerdo que una de las cosas que primero escuché de Luis, nuestro profesor, fue "La vergüenza se queda afuera", y poco a poco empecé a participar y a armar el primer cuento para la primera muestra. Ese 31 de mayo estaba nerviosa, especialmente porque ese mismo día sabría si finalmente podía contar el cuento o no. La experiencia fue increíble, mucho mejor gracias a la intervención de Consuelo, la asistente del curso, y pronto nos encontramos en período de práctica. He estado en Maipú, en Vitacura, Ñuñoa, Puente Alto y Las Condes, recorriendo casi prácticamente Santiago entero. Hoy decidí escribir sobre la presentación en el Liceo Rafael Sotomayor. La semana pasada, yo pensé que seríamos entre cuatro a siete cuenta cuentos, que era más menos el promedio de los que podíamos asistir a los distintos lugares de acuerdo a nuestro tiempo o trabajo. El domingo entré en crisis porque no había sabido mucho de quiénes venían, pero ese sentimiento se fue apagando cuando aparecieron los primeros sí. Y ayer, ¡cuál sería mi sorpresa cuando a través de la página de FB de Cuenta Cuentos Quinta Normal, habían muchos más interesados! Hoy fuimos diez, una presentación casi completa. De verdad, chicos, me tocaron el alma, simplemente no lo esperaba. Es lo que se llama decir que somos un grupo de amigos que estamos aquí para todos, y pienso que este camino que hemos emprendido juntos no se termina aquí, sino que continuará al curso avanzado. El talento de algunos es notorio, otros somos un poco más tímidos y nos cuesta bastante más, están los que nos hacen reír a carcajadas con sus historias o erizarnos la piel en medio de la oscuridad; y más que todo, que están dispuestos a compartir sus conocimientos, a hacernos críticas y autocríticas constructivas, que nos muestran qué nos falta, en que hemos mejorado. Claro que no fue nada fácil el trabajo de hoy día porque los niños estaban inquietos, y se notó que disfrutaron de cada momento: desde la introducción de Claudia a la Mariposa Vanidosa de Sergio; después con las aventuras de una hormiguita curiosa de Laura, un chanchito de tierra llamado Choco de Antonio, un escarabajo escurridizo mío, un abuelo que encuentra a una hormiga de Estéfani, a una hormiguita que busca su familia de Susana, la araña que transporta a sus crías en medio de la tormenta de Pablo, a un zancudo con aires de detective de Aníbal, la clase de ciencias y la mosca gruñona e histérica de Amador, y todo cerrado con un broche de oro por unas gallinas locas y una lombriz de Claudia. Puede ser que me haya perdido un poco en el orden de la presentación, pero eso es lo de menos. Ver a los niños escuchar, participar, reírse (al igual que nosotros)es algo emocionante, aunque hay que reconocer que hay que poner mucho más esfuerzo para mantener la atención en el que estuvo adelante, en las fotos que nos recuerdan nuestros pasos por esa sala donde 50 niños nos esperaban, un lugar donde enseñamos a ver las cosas de otra manera. Esto es nuevo para mí y siento que lo que hicieron todos ustedes por hacer de esta visita lo más agradable y entretenida posible fluye y me llena de energía para continuar el resto del camino que nos queda en estas últimas tres semanas. Yo lo disfruté y espero que ustedes también. Se nos fue la hora contando cuentos, y los niños salieron contentos, así que por favor, no perdamos esa magia que tenemos entre nosotros, sino que sigámosla alimentando y fortificando porque tenemos mucho por recorrer, nuevos proyectos, lo que sea que tengamos en mente puede convertirse en realidad si le ponemos todo ese esfuerzo que hubo hoy día. Desde el fondo de mi corazón, gracias por apoyar esta iniciativa un poco ajustada con las prácticas y de convertirla en una experiencia maravillosa.

Saturday, May 25, 2013

Terror en Cineplanet en Costanera Center

Después de ir a la Biblioteca de Santiago a escuchar a otros participantes del Taller de Cuenta Cuentos de la Fundación Moustakis en conjunto con diversas bibliotecas de otras comunas, me dirigí al Costanera Center a ver una película de terror llamada Mama, y cuya primera función era a las 16:40. Llegué al Costanera Center y subí hasta el 6º piso, y ¡horror! Había una cola gigantesca para comprar entradas, y dije que igual iba a meterme porque a lo mejor, tenía tiempo suficiente para alcanzar la función que quería; si no, tendría que esperar a que saliera en video (nada de malo con esa alternativa, aunque debo admitir que hay algunas películas que se ven mejores en el cine por el formato y todo; y obviamente ésta era mi última opción). La cola avanzó rápidamente y a unos escasos minutos de la función, logré comprar mi entrada. Era en la sala 9, pero como todavía no estaban dando ni los comerciales a la hora que supuestamente empezaba la película, fui al baño y entré justo cuando estaban terminando de dar el avance de El Hombre de Acero (o sea, Superman versión más nueva)y de otras. Empezó la película y yo diría que más menos a unos veinticinco-veinte minutos del final, veo que un montón de gente pasa delante mío. Lo primero que pensé fue que la película estaba demasiado horrible, y bueno, dije ¡qué lata! y seguí sentada en mi asiento. Luego comenzó una grabación que decía que había que evacuar y no salir por las escaleras, y debo haber bajado unos dos o tres escalones y como Mama seguía andando, me volví a sentar. Después vino un segundo llamado y ya me empecé a preocupar, por lo que salí al pasillo sin salir de la sala. Recuerdo que pensé que quizás todos estábamos un poco sugestionados por lo que estábamos viendo, y de nuevo sale la grabación y se abrieron las puertas y yo diría que mucho más que la mitad de la gente que estaba conmigo, salió. Afuera se veía todo normal, no habían señales de humo o que el piso se estuviera moviendo, así que me mantuve ahí. Unas lolas que estaban cerca mío me preguntaron "¿Será esto de verdad? Y no supe qué responderles más que no entendía mucho lo que estaba pasando. Después se fue apagando el llamado y logré llegar hasta el final de la película. Salí junto a un grupo de gente a preguntarle a los que te reciben el ticket para saber qué es lo que había sucedido. Una señorita, muy amable, nos dijo que un niño había activado por accidente la alarma de incendio y que podíamos pedir que nos devolvieran la plata de la entrada. Después me quedé un rato conversando con las lolas que salieron conmigo y justo las vinieron a buscar y vi de nuevo a la encargada de seguridad, que nos dio otra opción (resultó que al final todas las salas habían sido afectadas por lo mismo): que viéramos la película desde la parte que se cortó o pedir la devolución del dinero. Como yo ya había visto el final, no tenía ningún sentido volver a la sala, así que esperé en la fila y escuchaba y comentaba con el resto de los cinéfilos esta "traumática experiencia". Me pidieron el comprobante y como estaban anotando los nombres y los rut, pasé mi carnet de identidad (la señorita de la caja anotó bien mi nombre y mi rut, pero no se dio cuenta de que me puso el segundo apellido en vez del primero). Y creo que lo que más me sorprendió fue un comentario de otra persona que dijo que ésta no era la primera vez que le pasaba algo parecido. En este momento no podría contestarles si hubo sugestión porque la cinta era de terror, sino más bien, en un principio, pensé que quizás el anuncio de evacuación era parte de la película porque habían habido escenas con policías y demases, así que no me extrañó en un principio. De todo esto, lo único que me quedó claro es lo siguiente: Si alguien, por casualidad o intencionalmente o de verdad, hay una emergencia, el Cine (cualesquiera cadena)tiene que inmediatamente prender todas las luces, cortar la película y poner a personal a dirigir la evacuación. Por suerte que esta vez la emergencia fue una falsa alarma, ¿piensan que pudiera haber pasado si hubiera sido real? En ningún momento vi personal de seguridad que se acercara a la salida debidamente marcada de la sala para que no cundiera el pánico; tampoco pareció importarles que fue una falsa alarma y habernos dicho que eso fue y que volviéramos a nuestros asientos para que pudiéramos finalizar la película; el primer aviso fue lo suficientemente bajo como para que parte de los que estábamos ahí no pudimos escucharlo; cuando sí se escuchó, el mensaje estaba en español e inglés (que es como debe ser), aunque la grabación seguía y seguía sin parar, lo que me llevó a pensar que de alguna manera había algo extraño en la situación. En otras cadenas he visto comerciales donde se indica claramente qué hacer en caso de emergencia, a dónde dirigirse, ayudar a quiénes lo necesitan, seguir las indicaciones del personal de seguridad (que en este caso, no lo vi. Solamente dieron avances de las películas que estaban dando ya o las que venían más tarde) y considero que eso debiera ser igual en todos lados, como pasa cada vez que uno se sube a un avión (al final uno termina como sabiéndose la cosa de memoria, y sabes qué puedes hacer en caso de emergencia, especialmente si consideramos que nuestro querido país es digno de terremotos, maremotos, erupciones volcánicas y de vez en cuando, algún aluvión de barro o agua (o que la lluvia se cuele hasta por las rendijas de la gente más pobre, que supuestamente es bueno para Santiago -se quita el smog, se ve la Cordillera de los Andes blanca, y con suerte, el Manquehue nevado; y claro, yo creo que estoy dentro de los afortunados que tiene un techo donde no se pasa el agua, e igual me da cierto grado de impotencia de saber que hay personas que ven sus casas anegadas por lo menos una vez al año y que no se realicen los trabajos necesarios para evitar que esto siga sucediendo). Bueno, entre película y falsa alarma, Taller de Cuenta Cuentos y Biblioteca de Santiago, un té del Starbucks para apagar por unos minutos mi sensación de frío y esperar a que la C15 llegara a Escuela Militar para volver a casa, de todo esto he aprendido: que la seguridad debe ser lo más importante, que no basta con devolver el dinero si no se entrena a los encargados de seguridad para seguir un protocolo de evacuación; que combinar la lectura con un cuenta cuentos es una buena manera de incentivar la creatividad tanto en niños como adultos; que no hay nada como un té o café caliente (sin que queme) para no sentir frío y que hay que tener mucha paciencia para volver a la casa. También que no hay nada más rico que salir a despejarse a dar una caminata, a ir a escuchar los relatos de compañeros de curso de otras sedes de Santiago, de ir a ver una película es sano, es entretenido y es algo que nos une a todos, desde la persona más humilde hasta el más rico, que lo que vale es lo que uno es por dentro y no por lo que se aparenta, que la cultura se transmite de generación en generación y por eso es bueno que se hagan programas adecuados para su difusión, es la mejor entretención. Hasta la próxima, los comentarios son siempre bienvenidos. La escritora/writer

Sunday, April 21, 2013

Cuentos de Hadas

¿Por qué siguen siendo los cuentos de hadas tan fascinantes como cuándo éramos niños? Porque ellos nos muestran, nos enseñan sobre la naturaleza humana y sobre las brutalidades que somos capaces de cometer con tal de alcanzar, eso que está fuera de nuestro alcance; y a la vez, nos muestran las recompensas que reciben aquellos que, a pesar de las circunstancias, son capaces de sobreponerse y salen más fuertes que antes. La Caperucita Roja, Blancanieves y los Siete Enanitos, La Sirenita, El Gato con Botas han llegado a nuestros oídos como cuentos para niños, en los que nos dicen que todo lo que queremos puede hacerse realidad; y por otro lado, a medida que vamos creciendo, los miramos con otros ojos: vemos la destrucción de los "malos" que las películas no ocultan en esconder: la bruja y madrastra de Blancanieves en la versión de Disney cae a un precipicio al intentar tirar una roca a los enanitos, y está tan esforzada en eso que no vislumbra el rayo que le quita a su paso. El lobo es matado por el leñador, que saca de su interior a la caperucita y a la abuelita; la sirenita se transforma en mujer de verdad y se casa con su príncipe navegante; el gato enriquece a su amo...la lista es infinita y nos enfrentamos a la realidad de que los finales felices terminan justo en el casamiento, no mencionan lo que sucede después, cuando superan esa etapa de enamoramiento y deben trabajar para mantener ese amor ardiendo como el fuego y sólido como una roca, a pesar de las dificultades, las enfermedades; el hecho de que cada uno es diferente y hay cosas que te agradan, pero que a la otra, tu pareja, tu marido, tu mujer, no le gusta y hay que ceder un poco; construir una familia, crear un hogar. También nos muestran que si no pensamos bien las cosas y empezamos a soñar con lo que podríamos lograr, sin realmente saber que lo tenemos, todos esos sueños se desvanecen rápidamente. Y por otro lado, también nos dicen cómo evitarlos, a ver las cosas que están dentro de nuestro alcance y que si trabajamos duro, se pueden alcanzar. En los cuentos de hadas están presentes la maldad, la avaricia, la bondad, el esfuerzo, el trabajo, la crueldad, la envidia, la caridad, el amor, la locura.... y muchas cosas más, propias de la naturaleza humana. Y por eso, los cuentos ya no son los mismos, han ido evolucionando para enseñar que uno no debe sentirse mal por ser diferente que el resto, a mostrar que cada uno tiene distintos talentos, que no basta sólo enseñar sino que también dejar que la imaginación vuele libre, siga su propio camino; nos enseña a no limitarnos a nuestro pequeño metro cuadrado, sino que a pensar en grande.

Saturday, March 23, 2013

Cónclave Papal

El Papa es la máxima autoridad de la Iglesia Católica, lo que conlleva una serie de obligaciones, tradiciones por lo que los cambios sucedidos en los últimos días en el Vaticano son motivo para reflexionar. Considero que la decisión de Benedicto XVI de dejar su cargo porque sintió que sus estudios y su edad le impedían realizar su trabajo de forma adecuada. Hay que tener valor para decirle al mundo lo que la mente y el corazón te piden, y él renunció porque pensaba que era hora que se realizaran cambios al interior de la iglesia. Quizás muchas personas dentro del Vaticano y ciudadanos del mundo pensaron que se retractaría y continuaría su misión como representante de Cristo en la Tierra, y él no lo hizo porque estaba convencido de su posición. Encuentro que a veces la vida nos pone a todos a prueba y Benedicto XVI tuvo la suya en estas últimas semanas. Después de formalizar su renuncia, la pregunta giró en torno a que hacía como 600 años que no había un Papa para la celebración de la Pascua y si la situación se repetiría este año. Todo esto, sin siquiera conocer si habían candidatos que pudieran ejercer ese cargo o que se pudiera elegir a un Papa en un par de semanas. Esta semana se realizó el Cónclave Papal en el que se decide quién se convertirá en el nuevo Pontífice, y si hay una decisión, los ciudadanos del mundo ven salir humo blanco del recinto. Debo confesar que no me sé todos los nombres de los candidatos, pero cuando supe que el nuevo Papa Francisco era argentino, tuve la sensación de que él era el adecuado. Ayer, mientras leía la Revista del Sábado de El Mercurio (en Santiago, Chile)me encontré con un artículo sobre el libro de la vida del Papa Francisco, donde se remontaba a sus orígenes italianos, la decisión de su padre de que su hijo tenía que empezar a trabajar a los trece años a pesar de que no pasaban por dificultades económicas le ayudó a desarrollar su carácter. Completó sus estudios escolares y determinó que su vocación estaba en la Iglesia, por lo que comenzó a realizar el Seminario, confesando que sus padres esperaban que se dedicara a otra cosa, y finalmente terminaron aceptando su decisión. Un Papa que ha estudiado Literatura, que le gusta el tango, que ha estudiado Filosofía y que sepa hilar sus pensamientos y comunicarlos de manera que todos puedan entenderlo, es esencial para esta vocación. Su sencillez, su modo de enfrentar la vida muestra que su brújula está en la dirección correcta; que esperaremos ver situaciones nuevas y que tiene el corazón puesto en lo que será su trayectoria. Yo siento que el nuevo Papa tiene un gran aliado, el trabajo como un medio para que las personas seamos plenas, y no que las personas vivan para el trabajo. Si el trabajo es un medio, podremos disfrutar de las cosas que nos gustan, de dedicarnos a pasar tiempo con nuestra familia, a practicar deporte, entonces seremos capaces de darnos cuenta de lo que pasa en nuestras vidas. Si por el contrario, si todo lo que somos gira en torno al trabajo y en la remuneración que esperamos obtener de él, ponemos nuestra vida, nuestras aficiones, nuestras relaciones, nuestra forma de descansar o de hacer ejercicio en un segundo plano, puede convertirse en algo muy difícil de hacer; es un camino cuesta arriba, empinado y al dejar que el trabajo se apodere de nosotros, también dejamos de preocuparnos por nosotros mismos, por nuestra sanidad mental, física y espiritual. Me gusta su mensaje y tengo fe y esperanza de que su trabajo traerá consigo cambios, y podremos ver los nuevos desafíos que tiene la Iglesia en el siglo XXI y que dará lo máximo de sí para llevarlos a cabo.